Detrás del mostrador
Piezas que entran, piezas que salen, y el oficio de mirarlas una por una.
Una casa de empeño se explica mal por escrito. Se entiende viendo cómo se pesa una cadena, cómo aparece un punzón bajo la lupa o qué cara se le queda a uno cuando abre una caja que llevaba treinta años cerrada.
Esto es lo que vamos publicando en el día a día. No es un escaparate: es la tienda por dentro, con su ruido y sus prisas.
Video Gallery
Lo que no sale en los vídeos
Las piezas empeñadas no se enseñan ni se exponen mientras dura el contrato: salen identificadas y precintadas a caja de seguridad, fuera del establecimiento y aseguradas. Lo que se ve aquí es el oficio, nunca el empeño de nadie.
Sígueme el hilo
Publicamos casi a diario. Si te gusta el género, es el mejor sitio para verlo antes que nadie.