Has heredado una caja de joyas y no sabes qué hay dentro
Lo primero es no tirar nada y no vender con prisa. Un lote heredado casi nunca es lo que parece a primera vista.
Es una de las situaciones que más vemos: alguien aparece con una caja, una bolsa o una lata de galletas llena de piezas mezcladas, sin saber qué es oro, qué es plata y qué es bisutería de la abuela.
Lo primero: no tires nada
En un lote heredado se mezclan cuatro cosas, y la cuarta es la que se pierde por las prisas:
- Oro y plata de ley, que valen por su metal.
- Bisutería, que no vale por el material.
- Piezas con valor propio — de firma, antiguas, con piedra certificada— que valen bastante más que su peso.
- Cosas que no se venden: lo que tiene un significado que no cabe en ninguna tasación.
Esa tercera categoría es la delicada. Una pieza de firma metida en el montón del peso se paga como chatarra, y es un error que no tiene vuelta atrás.
Cómo prepararlo
No hace falta que vengas con nada ordenado, pero ayuda:
- Separa lo que sabes seguro que no quieres vender. Eso no entra en la tasación.
- Guarda cajas, papeles y certificados si aparecen. Suman, y a veces mucho.
- No limpies nada con productos agresivos: en piezas antiguas la pátina forma parte del valor.
- Los pares, juntos. Un pendiente suelto vale por su peso; la pareja, bastante más.
Qué pasa en la tienda
Se separa pieza a pieza delante de ti: primero por metal y ley, y aparte lo que haya que mirar con más calma. Se te dice qué hay antes de hablar de dinero, y eres libre de vender una parte, otra no, o llevártelo todo y pensarlo.
Y si lo que necesitas es liquidez pero no quieres deshacerte del lote, está la vía del empeño: sale por su valor y vuelve cuando lo rescatas.
¿Dudas con una pieza concreta? Pásate por Avda. da Coruña, 60 Bajo (Lugo) o llámanos al 982 801 811. La tasación es gratuita y no compromete a nada.